Etiquetas

, , , , , , ,


Un millón de emprendedores creará tres millones de puestos de trabajo.

Esta frase la he oído ya en varias ocasiones, desde el gobierno como modelo de creación de empleo; desde los autónomos como justificación para sus reivindicaciones… Pero, ¿esta frase tiene algún sentido, es realista?

Comenzaré el artículo afirmando NO, radicalmente NO es realista, los emprendedores NO crean empleo!!!

 <a href= 

Puesta sobre la mesa la conclusión del artículo, invito ahora a continuar leyendo, si se siente curiosidad por la argumentación. Y, la argumentación es muy sencilla, los emprendedores ni son empresas, ni son autónomos. Ah! claro, la legislación, muy al día y actualizada, exige una figura jurídica ó un modelo de relación con la seguridad social, lo cual obliga al emprendedor a adherirse a algunos de estos calificativos jurídico – administrativos. Vinculado a estos calificativos, queda transformado inmediatamente en una empresa o autónomo tradicional.

Y, he aquí donde surge la diferencia, un emprendedor aspira a crear una empresa, pero sus ingresos, hasta el momento en que aquéllla es creada, no surgen del intercambio ingreso por hora trabajada. Es decir, será una empresa, si tiene éxito, pero hasta ese momento, no es un autónomo. Percibir esta peculiaridad, rompe la usurpada representación del emprendedor como un creador de empleo.

 

El emprendedor es un creador de oportunidades!!! 

La diferencia fundamental entre un emprendedor con una empresa o un autónomo es el punto del partida. Y este punto de partida es algo tan intangible como un sueño. Su esfuerzo se va a orientar a la materialización de un concepto, a la tangibilidad de una idea cuyo hábitat, del cual quiere escapar, es la propia mente del emprendedor. La formulación de esta idea, la transformación en lo físico, el análisiss de su viabilidad, la identificación con la realidad de su oportunidad, es el proceso del emprendimiento. Este proceso es costoso, muy costoso, en tiempo, en esfuerzo económico y, sobre todo mental; pero mientras está ocurriendo, en un plazo que puede ser de más de un año, no se genera ningún empleo, sólo es potencial. Ese potencial puede incorporar más colaboradores al sueño, personas que comparten la visión, que aportan más conocimiento y multiplican la capacidad creativa, pero su aportación será la potenciación el sueño y el incremento de su potencial.

 

Sólo en el momento en que la materializacion es un hecho, es cuando surge la posibilidad de iniciar la actividad empresarial, y la creación de puestos de trabajo.

 Una sociedad que realmente crea en el emprendimiento debe comenzar por querer entender este proceso, debe hacer el esfuerzo de identificar que es un proceso que puede llevar a un fin, y no vincularlo directamente con ese fin: generación de riqueza y empleo. Cuantos más emprendedores tenga una nación, mayor será su potencial de riqueza futura, pero no es un origen presente de cobro de impuestos o financiación de lo social, sencillamente por que los sueños son intangibles, aún no se han monetarizado; más bien su monetarización es un proceso que dirige el emprendedor.

 No voy a proceder a realizar ahora ninguna solicitud sobre lo que debería ser necesario para crear un entorno afín al emprendimiento, ya tendré espacio y tiempo en próximos artículos, pero sí registraré un concepto que estimo es básico para el éxito emprendedor: el emprendimiento precisa del emprendimiento.

La comunidad emprendedora es el espacio natural donde todo sueño encuentra el entorno natural para su formulación, un emprendedor ha de encontrar espacios de intercambio del conocimiento, de servicios, de ideas, de oportunidades dentro de su propia comunidad. Y, este sí es un reto que se debe afrontar, el emprendimiento necesita comunidad, no sólo por el apoyo que recibe de ésta, sino que habrá de ser la comunidad precisamente la que admita como un éxito el proyecto emprendedor en el momento de su materialización.

 

Estamos en contacto!!!!

Anuncios